Para comenzar con la administración de un sistema Linux, y unix en general, vamos a comenzar por describir el proceso de arranque del sistema operativo.
Es necesario conocer los pasos que sigue el sistema operativo para cargarse para poder adaptarlo a nuestras necesidades y resolver los conflictos que se puedan presentar en casos concretos.
El proceso de carga, desde que se conecta el equipo a la alimentación eléctrica consta de varias etapas, sin incluir las verificaciones que realiza el propio hardware.
En primer lugar necesitamos un gestor de arranque que sea capaz de cargar el núcleo del sistema operativo en memoria y cederle el control.
En segundo lugar llega la carga del núcleo del sistema operativo en memoria desde algún tipo de soporte que se pueda leer directamente. Una vez concluida la carga del núcleo este toma el control del sistema y comienza su proceso de auto configuración.
Una vez cargado el núcleo se pueden crear procesos, y esto es lo que hace el núcleo para poner en funcionamiento el resto del sistema operativo, con las características adecuadas a nuestras necesidades.